La iniciativa, surgida en 1.992, nace fruto del vacío existente en este tipo de servicio y la falta total de especialización y personal cualificado en el sector, extendiéndose con rapidez por toda la zona norte española.
La experiencia adquirida por sus responsables en los primeros años les lleva a designar tres objetivos prioritarios que a partir de este instante han sido y son: Dar a conocer a las entidades aseguradoras el servicio que CRISTALBOX realiza, evitando a las mismas los tan comunes casos de amiguismo y fraude en determinado tipo de talleres.


